Antifouling

BEM/15

Hemos creado un dispositivo destinado a proteger las patentes marinas, evitando las suciedades que ocasionan los microorganismos que se adhieren a los cascos de las distintas embarcaciones o construcciones marinas, en especial en aquellos casos en que éstos pasan gran tiempo sumergidos en aguas con poco movimiento como las del interior de un puerto.

La estructura del dispositivo permite una amplia área de influencia sobre el elemento a proteger, gracias al empleo de una serie específica de frecuencias de modo que se maximiza el impacto sobre los microorganismos y al mismo tiempo se logra evitar la muerte del microorganismo, lo que a la larga provocaría el ensuciamiento del agua, por tanto, el dispositivo limita el efecto a alterar el agua del entorno del casco del barco o construcción de modo que se vuelva no habitable para dichos microorganismos.

EL EQUIPO

Posee un elemento que permite ascender o descender el dispositivo en función de la altura de la marea y que al mismo tiempo mantiene fija su orientación, situando éste por debajo del área a proteger y orientado hacia arriba, de manera que se maximiza la superficie cubierta por los ultrasonidos emitidos.

La grandes ventajas del equipo sobre el resto de dispositivos, son el rango de frecuencias de ultrasonidos empleadas y la estructura del dispositivo que amplían su eficacia, tanto en variedad de organismos contaminantes afectados por la emisión de ultrasonidos como en el área del elemento a proteger que quedará afectada y, por tanto, libre de contaminantes.

El transductor encargado de la emisión de ultrasonidos está programado para emitir reiterativamente un ciclo de ultrasonidos caracterizado en que se compone de impulsos que se diferencian entre sí en la frecuencia, en la duración y en el tiempo de pausa entre que un impulso termina y comienza el siguiente.

Gracias a esta combinación de diferentes impulsos con diferentes tiempos se obtiene una eficacia muy superior en la protección de la superficie en comparación con dispositivos similares conocidos que actúan con un único tipo de impulso incluso en situaciones donde únicamente se ha de actuar contra una sola clase de contaminante.

VENTAJAS

La aplicación de pintura anti-incrustante, soluciona el problema de modo provisional, ya que obliga cada temporada a sacar la embarcación del agua, proceder a eliminar los restos y volver a pintar. La mayoría de las pinturas son autopulimentables, lo que se traduce en que poco a poco se van diluyendo en el agua de mares o ríos, con la contaminación en mayor o menor grado que esto genera.

Durante la pasada década, aspectos medioambientales han obligado a la introducción de controles mucho más estrictos en productos de limpieza industrial, especialmente con respecto a los clorofluorocarbonos.

El desarrollo de la técnica ultrasónica para impedir las incrustaciones, ha conseguido dejar a un lado los inconvenientes de la pintura y ser más respetuosos con el medio ambiente.

No perjudica en absoluto a la fauna marina. No mata los microorganismos, simplemente impide que se adhieran al casco.

Inofensivo y sin productos tóxicos. No se liberan productos nocivos al agua.

Rápido, sin complicaciones, no es necesario sacar la embarcación del agua.